sábado, 26 de mayo de 2007

víctima animal

Brillo de luz afilado en la tarde.

La cuchilla blanca cae segura sobre la carne sin esperanzas.
Y brota inocente,
la negra sangre.

Sin latidos, donde el silencio se expande.

El poder determinado por voluntad divina.
O el juego incesante de la supervivencia.
El hombre despedaza al animal que nadie recuerda.

Y lo alimenta.

1 comentario:

ojos de suri dijo...

Me encantó.Aparecen tantas imágenes...hombre/depredador/animal/carnívoro

Me gusta el sabor de la carne pero no soporto la sensación de desgarrar el tejido con los dientes.